Cambrillón: tradición, artesanía y tecnología.

Servicios personalizados, atención personalizada o tal y como dijo Giorgio Armani: “La gente hoy está en una constante búsqueda de lo exclusivo, de lo único, de las cosas hechas a la medida”.

Exclusividad y personalización son propuestas de valor que las marcas de moda de lujo ofrecen, tanto a sus clientes más fieles como a nuevos, como parte fundamental de sus estrategias para reforzar su presencia de marca. 

Ahora bien, los clásicos nunca pasan de moda. Diseñar un calzado personalizado de gran calidad, es algo que las grandes firmas de calzado como John Lobb, Crockett and Jones o Carmina, llevan ofreciendo a sus clientes a lo largo de sus más de 150 años de historia.

Por tanto, ofrecer calzado personalizado de la máxima calidad no es una tendencia efímera. No es algo que el hombre del siglo XXI haya abrazado y popularizado recientemente.

Los gentlemen que vivieron hace más de 150 años, ya sabían que un par de zapatos de la más alta calidad, hechos a mano y personalizados según su estilo eran mucho más que un artículo de lujo: Era -y sigue siendo- toda una declaración de intenciones.

La tradición y la manera de fabricar un par de zapatos artesanales sigue intacta. Los pasos y procesos son prácticamente los mismos hoy que hace 150 años. 

Ahora bien, más que un cambio de procesos o de forma, lo que ha variado con el tiempo es el punto de vista desde el que el cliente ve el mundo artesanal del zapato. Un cambio de perspectiva en el que la innovación basada en la tecnología juega un papel determinante.

Shoe Lasts. Foto: Salvatore Ferragamo - www.ferragamo.com
Hormas y arte. (Foto: www.ferragamo.com)

Tradición, artesanía y tecnología

El proverbio “Omne trium est perfectum” sugiere que todo conjunto de tres es perfecto, afirmación que encaja a la perfección en Cambrillón pues la base de su innovación se sustenta en el equilibrio entre tres factores: tradición, artesanía y tecnología.

Gracias a este equilibrio entre artesanía, tradición en la fabricación de calzado y tecnología de vanguardia aplicada al mundo del calzado masculino, Cambrillón hace posible que cualquier hombre, desde cualquier parte del mundo y en cualquier momento pueda diseñar y comprar un par de zapatos personalizados de la máxima calidad. 

El reto de una marca de calzado personalizado online

Sin embargo, existen diferencias entre las propuestas de valor de marcas como John Lobb, Salvatore Ferragamo o Gucci, con respecto a las que propone una marca como Cambrillón.

A priori, la más evidente es el cómo y el dónde de la personalización. En el caso de las marcas citadas anteriormente, la personalización del calzado se realiza lejos del entorno digital, llevándose acabo exclusivamente en sus distintas boutiques y atelieres repartidos por el mundo.

Esta forma de personalización de calzado masculino aunque minuciosa, deliciosa y siempre bajo rigurosa cita previa, es un formato de personalización accesible para pocos en un mundo que cada vez demanda más accesibilidad, vanguardia, tecnología y globalización.

Por esta razón, el principal objetivo de Cambrillón es lograr la personalización de un par de zapatos hasta el último detalle a través de una combinación entre artesanía, tradición y tecnología de vanguardia.

La esencia de esta innovación se basa en un proceso avanzado de modelado 3D del calzado, que ofrece al usuario una experiencia de diseño totalmente online y que permite la personalización total del zapato. 

Cambrillón garantiza un calzado de la máxima calidad gracias a su taller de Almansa (Albacete), que gracias a su saber hacer y tradición permiten que cambie por completo la forma de experimentar, vivir y entender el calzado a cada cliente.

Un buen par de zapatos personalizados como inversión.

Los clientes de Cambrillón saben lo que quieren y lo que les gusta, por eso están dispuestos a invertir el tiempo y la energía necesarios para obtenerlo; un comportamiento que aplican en todos los aspectos de su vida.

Esto sin duda también se aplica a la hora de comprar cualquier artículo de moda y, por descontado, al adquirir un par de zapatos. 

Siempre que sea posible, quieren demostrar que están a la vanguardia, pero al mismo tiempo tienen claro que no son “ovejas que siguen las tendencias del rebaño a ciegas”. 

La gente va a mirar. Haz que valga la pena.

Harry Winston.
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En otras palabras, perciben que un buen par de zapatos no solo es una declaración de intenciones en cuanto a estilo y moda se refiere, sino que es una inversión, una inversión en sí mismos y una inversión en su viaje existencial.